¿Te unes al reto del orientador/a?5 minutos de lectura

¿Te unes al reto del orientador/a?

Hace tiempo que quería escribir este artículo. Hace tiempo que para mí la orientación no es lo mismo. Hace tiempo que ha cambiado o quizás soy yo quien ha cambiado. Puede ser esto último.


Aún recuerdo cuando empecé con la orientación. La ilusión que me hacía levantarme por la mañana para llegar al trabajo, siempre motivada, siempre contenta. Saber que iba aprender de alguien tanto como esa persona podría aprender cosas nuevas sobre sí misma si lo deseaba con la misma fuerza que yo…era un regalo.

Orientar…


Orientar no fue mi primera opción. De hecho tampoco sabía cuál quería que fuera mi primera opción. Arqueóloga primero, luego Informática. Pero mi creencia de que las matemáticas no eran lo mío por esos entonces fue para mí una idea limitante. Como para much@s jóvenes. Cuando empiezas no tienes claro para qué sirves y para que no. No te conoces.

Y, de repente, un día me topé con Concha y me transmitió toda la pasión que ella tenía por la orientación laboral. Y ahí empezó todo.

Y la verdad es que me considero una afortunada por haber encontrado mi pasión tan pronto. Catorce años después entré en crisis.

¿Te unes al reto del orientador/a?

Lo inesperado…

Orientar me encanta. Pero de repente me encontré con algo que no esperaba. Algo que chocó de frente con todos mis valores. Con todas mis ideas como orientadora.

Me encontré con programas en los que debía llamar a las empresas y buscar puestos de trabajo vacantes para las personas que iban a participar en ellos, en lugar de explicarles a esas personas cómo podían hacer por sí mism@s esa búsqueda.

Me encontré tratando de convencer a personas de que la vacante que yo tenía era buena para ell@s, en lugar de profundizar en sus intereses y analizar sus fortalezas y debilidades No había tiempo para eso. El objetivo era: Inserción. Y como una máquina, de repente parecía que era lo único importante. Pero cada día me costaba más ir a trabajar. Y un día me pregunté a mí misma qué estaba pasando. Porqué lo que tanto me apasionaba estaba siendo un lastre.

Me di cuenta de que, enmascarado bajo los limitantes del tiempo y los objetivos, estaba dejando de empoderar, estaba “guiando” un camino que no era el mío, hacia un lugar que quizás tampoco era el de la persona que había venido en busca de ayuda.

Vi jóvenes desaparecer decepcionados. “Irresponsables” los llamábamos. Después empecé a darme cuenta de que se sentían engañad@s. Bajo la idea de que con los programas encontrarían trabajo, nos olvidábamos de analizar sus propios intereses, porque lo que teníamos para ofrecerles únicamente era lo que habíamos encontrado en el mercado y, al final, eran ell@s los que tenían que adaptarse a lo que teníamos ·”en oferta” o “seguir buscando”.

¿Te unes al reto del orientador/a?

Mis reflexiones…

Sé que si eres un orientador/a laboral por vocación, algo de todo esto que estás leyendo te resonará en los tímpanos como si fuera una campana de la iglesia…y seguro que te vienen mil ideas más a la cabeza en las que no voy a entrar ahora pero entraré porque creo que es necesario que dejemos de silenciarlo. Creo que necesitamos ir a una, aprender junt@s, no dejarnos llevar por lo que nos dan sino proponer las mejoras, presentarlas nosotr@s mism@s.

Unirnos para conseguir una orientación de calidad, que nos permita reciclarnos, compartir sin miedo en lugar de esconder nuestros métodos y el “cómo hago las cosas”. Somos un colectivo social, interesado en la mejora de nuestra sociedad, y, actualmente, no sé si decir, lamentablemente, basada en el trabajo. Nos identificamos con el trabajo y si no tenemos uno, entonces no somos nada o somos unos vag@s.

Con todo esto, solo quería decirte que he llegado al punto en el que creo que quizás es el momento de plantarnos y plantearnos cómo se puede hacer mejor; porque los datos de inserción sólo son datos y, a mí, personalmente, no me gusta preocuparme de los datos sino de las personas que pueden conseguir logros con constancia, un tiempo más razonable que sin duda mejorará la calidad del servicio y programas pensados para ayudar a profundizar a las personas que buscan ayuda.

Para mí orientar va más allá de inscribir a alguien en una oferta, más allá de facilitar una lista de empresas, más allá de hacer un curriculum y preparar la entrevista. Sin la base que cada cual necesita y, que es importante que detectemos, (base que nunca es la misma porque todas las personas que vienen ya son diferentes sin tener que hacer mucho por no parecerse) es difícil conseguir empoderar personas para encontrar trabajo por sí mismas. Todo un reto esto de orientar. Orientar no tiene por qué ser insertar porque la persona puede decidir volver a estudiar para mejorar su futuro laboral y eso, también es orientar, mejorar la empleabilidad es orientar.

Para finalizar, decirte que he estado dándole vueltas a algunas formas de poner mi granito de arena, para intentar un cambio. Y se me han ocurrido algunas ideas y propuestas para empezar compartiendo. En septiembre te las explico y si te apetece intercambiamos impresiones

Me encantará leer tus comentarios, opiniones y reflexiones hasta entonces y te agradeceré todo lo constructivo que me puedas aportar

¿Cómo lo ves?

Mireia Gargallo

Psicóloga y Educadora Social, Máster en Educación y TIC (E-learning) y Postgrado de Coaching Integral con experiencia de 4 años en selección de personal y 17 en orientación laboral. Mi pasión, empoderar personas y compartir recursos, para mí la base del crecimiento está en aprender del mundo y de los demás. Desde 2012, además de mi trabajo habitual como orientadora laboral, soy productora y locutora del programa de radio Interconexiona dedicado a la orientación laboral y a la búsqueda de empleo. Con él he aprendido mucho sobre comunicación, gestión de redes sociales y sus perfiles en Twitter, Facebook, Ivoox, Youtube, Spotify, Instagram... Empodero y capacito a personas y organizaciones para que se desarrollen personal y profesionalmente, facilitando herramientas y formaciones a medida, orientaciones competenciales y coaching para su crecimiento.

8 comentarios:

  1. Impresionante, sincero y valiente artículo, Mireia. Ese muro contra el que se topa inexorablemente nuestra voluntad de servicio es, lamentablemente, la realidad del sistema. Lo he vivido muchos años desde el campo limítrofe y complementario de la formación para el empleo. Decirte dos cosas mas: que gracias por seguir ilusionada en el tajo y, perdóname, por culpa de ese muro me encuentro de maravilla, cada vez más amnésico, más de un año jubilado. Un abrazo.

    • ¡Hola Luis!

      ¡Millones de gracias por tus palabras! Si no tenemos ilusión por nuestro trabajo como orientador@s… ¡Apaga y vámonos! ¿Por qué no vamos a poder cambiar nosotr@s nada si somos los que estamos dando la cara a todas esas personas que vienen con necesidades laborales? Pues pongámonos manos a la obra y, oye, desde ese muro también puedes apuntarte 😉 que necesitamos toda esa experiencia que puedes aportar. Eso sí, aprovecha a full tu descanso que bien merecido lo tienes 🙂

      Un fuerte abrazo y muy agradecida de que te hayas tomado un tiempo para leer mi post y, más aún, de comentarlo 🙂

  2. Interesante lo que expones Mireia. Me resulta fácil conectar con muchas cosas de las que dices. Y tb creo que a la orientación no se le da el valor real que tiene. Hasta que no quede claro que buscar, encontrar y mantener un empleo tiene mucho que ver con quien soy, que quiero, que tengo y que necesito, que he hecho y que voy a hacer, como estoy y como me siento, como quiero verme y sentirme… Es decir tiene mucho que ver con el desarrollo y el trabajo personal. Y a, partir de aquí… Se puede empezar a trabajar en ofertas y en búsqueda y en portales… Pero el foco está más centrado en la oferta y la demanda y esto hace complicado y sobre todo muy frustrante el trabajo en algunas ocasiones.

    • Hola Eneritz,

      Una gran reflexión la tuya pero fundamental. La base del trabajo del orientador/a es conseguir que la persona tenga claro hacia dónde quiere ir. Si no tenemos eso andamos tod@s más perdidos que un pulpo en un garaje… Pero hay tanto miedo a «trabajarse a uno mismo», ¡caray!, si a veces, nos da miedo ¡hasta a nosotros mismos!
      Asumir que ese trabajo nos ayudará a conseguir herramientas para afrontar situaciones (a veces las superaremos y sonreiremos felices, y otras aprenderemos de no haberlas superado)
      Quizás también convendría añadir que, l@s propios orientadores, carecemos de herramientas para ayudar a ese autoconocimiento y que, mi propuesta es que las compartamos, porque creo que sería fantástico crear entre tod@s y conseguir que las personas que van a orientarse a cualquier servicio se empoderen igual que nosotr@s 😉 Así que…¡¡ vamos a ver si lo ponemos en marcha!!!
      Muchísimas gracias por tus palabras!!

  3. Orientar no es encajar piezas en un puzzle. La persona Orientada debe tener la libertad de tomar las decisiones oportunas durante la maniabra de su nave.
    Yo me pregunto …orientar es sólo informar?
    ..es aprender? ..donde queda el Autoconocimiento ?..
    …para seguir reflexionando.🤔

    • Hola Belén,

      Muchas gracias por tu reflexión que considero de gran importancia, ¡claro! Orientar incluye muchas fases y etapas pero para llegar a que la persona aprenda a manejar una nave ¿no es importante saber si manejar la nave te va a hacer feliz? o si tiene alguna utilidad para ti…o ¿hacia dónde quieres navegar? ¿Porqué nos da tanto miedo eso de conocernos?¿Porqué nos ocupamos, a veces inconscientemente, el tiempo para no tener que darle vueltas a quiénes somos o a si lo que estamos haciendo nos hace disfrutar? (ya no digo felices que aquí cada uno entiende cosas diferentes y ya tenemos lío… 😉 pero sí que es fundamental estar motivado para tener un buen rendimiento)
      Gracias por tu reflexión y por aportarme un granito más. Fundamental aprender con ojos de niño y no olvidar nuestra curiosidad natural.
      Mil gracias!!!

  4. Encantada y entusiasmada, siempre que me toca enfrentarme a una nueva selección pienso que «esta será la última, la próxima vez me preparo oposiciones y salgo de este mundo mal valorado y poco o nada estable». Pero siempre vuelvo a » me gusta mi trabajo,me gusta ayudar, tanto que lo hago hasta cuando no me pagan» Gracias por definir tan bien lo que tantas y tantos pensamos.

    • Hola Alhambra,

      Pues sí, el orientador@ vocacional está ahí nieve, truene o pase lo que pase pero siempre con la inquietud de ser capaz de dar lo mejor porque sabemos lo difícil que es gestionar nuestra frustración y la frustración de las personas que vienen sin trabajo o buscando mejoras.

      Muchas gracias por tu comentario y por muchos años más de vocación compartida 😉

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