No busques ‘lo que sea’ para trabajar4 minutos de lectura

Cuando uno busca lo que sea, eso es lo que encuentra. Lo que sea. No vas al supermercado o a una tienda de ropa a comprar lo que sea, porque, o se te va el día allí pensado en qué cosas necesitarías o por el contrario se te va el pago quincenal en cosas que, probablemente, no necesitarás.

Cuando uno busca lo que sea, eso es lo que encuentra. Lo que sea. No vas al supermercado o a una tienda de ropa a comprar lo que sea, porque, o se te va el día allí pensado en qué cosas necesitarías o por el contrario se te va el pago quincenal en cosas que, probablemente, no necesitarás.

Uno tiene que estar claro en lo que quiere. Cierto que hay momentos en la vida en que no sabemos qué es lo que queremos, pero al menos la indecisión momentánea nos enseña que si no queremos lo que hay en el momento es porque queremos otra cosa. Y entre más claridad tengamos y más pasos demos hacia ello, será mejor.

Enfócate

Acá viene la importancia del enfoque. Y en el tema de la empleabilidad, es mucho más importante.

Hace unos años, para unas sesiones de empleabilidad, diseñé un gráfico que ilustra lo que llamo “el ciclo de buscar trabajo en lo que sea”, que encontrarás en acá mismo en el artículo.

Cuando uno busca lo que sea, eso es lo que encuentra. Lo que sea. No vas al supermercado o a una tienda de ropa a comprar lo que sea, porque, o se te va el día allí pensado en qué cosas necesitarías o por el contrario se te va el pago quincenal en cosas que, probablemente, no necesitarás.

El ciclo inicia desde la desesperación. Recién nos quedamos sin trabajo, o llevamos algunos meses buscando y nada. Quizá hay también un poco de frustración porque tenemos algún tipo de preparación académica por la que, se supone, esperamos una remuneración adecuada. Si nos esforzamos estudiando, lo lógico sería que se nos reconozca el esfuerzo, ¿no?

Pero al pasar los días y las semanas, empezamos a tener la normal reacción de tomar lo primero que aparezca, trabajar en lo que sea. Y allí echar a andar la rueda.

Al buscar lo que sea, eso es lo que encontraremos. Y existe una alta probabilidad de que no sea un trabajo que nos haga felices ni que nos remunere de la mejor manera.

Pero estamos trabajando y logrando salir con nuestras obligaciones económicas”, es el consuelo que nos damos a nosotros mismos. Pero, ¿para cuánto tiempo nos alcanza ese consuelo antes de desaparecer bajo el peso de la realidad?

Lo cierto es que puede que sea en un par de semanas o meses, tarde que temprano aparecen la desazón, el desánimo, la inconformidad. Eso va a terminar reflejándose en nuestro desempeño profesional lo que a la postre terminará produciendo nuestra renuncia o despido.

¿Y luego? Salimos de nuevo a buscar trabajo, lo que sea que aparezca. Y de nuevo se repite el ciclo.

En algún momento hay que romper con ese ciclo. Y allí entra precisamente la necesidad de tener una tener estrategia enfocada.

Cuando uno busca lo que sea, eso es lo que encuentra. Lo que sea. No vas al supermercado o a una tienda de ropa a comprar lo que sea, porque, o se te va el día allí pensado en qué cosas necesitarías o por el contrario se te va el pago quincenal en cosas que, probablemente, no necesitarás.

Tres ideas para una buena estrategia

Hay muchos elementos de los cuales echar mano para crear una estrategia para salir del “ciclo de trabajar en lo que sea”. Hoy compartimos las dos que considero    

  • Definir dos, máximo tres trabajos para buscar: de toda tu experiencia profesional escogé dos, máximo tres trabajos que podés desempeñar y concentrá la búsqueda allí.
  • Que todo tu entorno lo sepa: lo usual es que alguien se queda sin trabajo y no nos damos cuenta. No tengamos miedo de contar nuestra situación y que estamos buscando alguna oportunidad laboral en este, este otro y aquel tipo de trabajo (exacto, los que definimos en el punto anterior). Así también le facilitamos a nuestros contactos recordar que buscamos un tipo de puesto de trabajo específico.
  • Trabajá tu marca personal: las posibilidades de mostrar tu talento al mundo son muy amplias. Empezá a contar en un perfil profesional en redes sociales o en LinkedIn de lo que sabés hacer, compartí contenido y hasta animate a crear el tuyo propio. Enseñale al mundo porque sos el mejor en lo que hacés.

Al final del día, desarrollar una estrategia para buscar trabajo termina siendo una ventaja doble: te posicionas profesionalmente y además le enseñás a los reclutadores que sos una persona proactiva.

¡Ánimo!

Fabrizzio Ponce

Facilitador de equipos de alto rendimiento, formado profesionalmente como Administrador de Negocios, RRHH, Coaching, Liderazgo y Motivación.

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