Tres ideas para una mejor comunicación interna3 minutos de lectura

Para cualquier nativo de fines del siglo XX y lo que llevamos del XXI debe ser inimaginable cómo pudo haber sido la comunicación muchos años atrás. La tecnología ha venido a ser una aliada en el desarrollo de la sociedad y claramente, también en muchos temas de gestión y transformación organizacional. Las ventajas son muchas pero no deja de tener sus propios inconvenientes. Y tras de eso, sumemos una pandemia a la ecuación

La comunicación usando los medios digitales podría parecer más fluida, son embargo, también es un tema al que debemos poner atención, a fin de eliminar las barreras y dificultades que nos produce la distancia física y, más bien, que la coyuntura nos sirva para mejorar la comunicación y la unidad del equipo.  Acá hay tres ideas que podemos valorar para nuestras organizaciones: 

1. Facilitar una cultura de preguntas

Los liderazgos tradicionales tienden a sentirse cómodos dictando órdenes e instrucciones y que el equipo se las apañe con el resto. El problema es que al haber algún inconveniente, la gente se paraliza, procastina y se provocan demoras que terminan afectando el proceso. Facilitar una cultura de preguntas permitirá que haya una fluidez en el intercambio de información y un espacio continuo de mejora organizacional al existir la posibilidad de estar claro ante las tareas y lo que se espera de cada quien.

2. Puertas abiertas

La ausencia de la comunicación verbal y cara a cara, no a través de una pantalla, en ocasiones podría conducir a una desmejora de la comunicación efectiva en general. Para atacar esta situación, se deberían programar espacios regulares para conversaciones formales a nivel individual, donde también exista la confianza de no ser tan formal en la conversación. Así habrá espacio para desahogos e intercambio de ideas.  

3. No se exceda con los emails

Para cualquier nativo de fines del siglo XX y lo que llevamos del XXI debe ser inimaginable cómo pudo haber sido la comunicación muchos años atrás. La tecnología ha venido a ser una aliada en el desarrollo de la sociedad y claramente, también en muchos temas de gestión y transformación organizacional. Las ventajas son muchas pero no deja de tener sus propios inconvenientes. Y tras de eso, sumemos una pandemia a la ecuación.

Un estudio de la consultora McKinsey del 2012, citado por la revista Vogue de España, detallaba que un profesional promedio emplea el 28% de su tiempo laboral a revisando y contestando emails. Y ojo, son datos antes de la pandemia. El email es una herramienta útil, pero pasa a ser una droga que nos consumirá si cedemos ante su poder adictivo. A veces puede ser más efectiva una reunión donde haya una comunicación efectiva y posteriormente un pequeño email con los detalles importantes, a un intercambio de emails con información dispersa entre los encabezados de reenvío.

Atrevámonos a unirnos a pesar de la distancia y las pantallas. Nuestros equipos lo agradecerán. 

Fabrizzio Ponce

Facilitador de equipos de alto rendimiento, formado profesionalmente como Administrador de Negocios, RRHH, Coaching, Liderazgo y Motivación.

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