Ni reseteos ni renuncias ni unicornios4 minutos de lectura

De mi experiencia de casi nueve años en el tema de empleablidad, puedo atreverme a desmentir un par de ideas que andan por ahí viralizadas de forma muy fuerte, en especial en Linkedin: ni hay una oleada de renuncias, ni el teletrabajo llegó para quedarse.

De mi experiencia de casi nueve años en el tema de empleablidad, puedo atreverme a desmentir un par de ideas que andan por ahí viralizadas de forma muy fuerte, en especial en Linkedin: ni hay una oleada de renuncias, ni el teletrabajo llegó para quedarse.

Lo lamento. Suelo ser más optimista en mis apreciaciones y artículos, pero me preocupa profundamente la difusión de ideas que pueden llevar a una persona a cometer un error por ponerse a perseguir unicornios rosados o la famosa ‘Gran Renuncia’ que se puso de moda en los últimos meses.

Muchos especialistas y escritores, seguramente mejor preparados que este servidor, se han referido al tema. Se clama por un gran reseteo en la forma de hacer empresa a nivel mundial, amparados en que ‘la pandemia’ última lanzó a muchas personas al teletrabajo e hizo que la tecnología diera unos cuantos saltos más hacia adelante, más rápido de lo que lo venía haciendo.

Pero el baño de realidad que nos tenemos que dar va por otro lado.

No estamos preparados aún para el futuro anhelado

De mi experiencia de casi nueve años en el tema de empleablidad, puedo atreverme a desmentir un par de ideas que andan por ahí viralizadas de forma muy fuerte, en especial en Linkedin: ni hay una oleada de renuncias, ni el teletrabajo llegó para quedarse.

Ni las personas ni las organizaciones están preparadas para ello. En ocasiones no estamos ni preparados para lo que puede venirnos mañana: un despido inesperado o una crisis de contenedores a nivel mundial. Hay muchísimas cosas que podrían ocurrir en nuestra ambigua, incierta, volátil y cambiante realidad del día a día.

Y sucede especialmente porque hay muchos profesionales y muchas organizaciones aferradas a un pasado que añoran y que ya no va a regresar. Y en muchas ocasiones no es siquiera un pasado pre-pandemia sino de más atrás: Salimos a buscar trabajo buscando ‘lo que sea’, utilizamos el mismo CV para todas las opciones que vemos, “¿LinkedIn?, ¿Qué es eso?”. Y no entremos en detalles de superarnos y adquirir nuevas habilidades y competencias, que a muchos nos basta el título universitario de principios de siglo.

Las empresas no se quedan atrás: micromanagement, el foco puesto únicamente en las utilidades –que no vamos a ser hipócritas, son importantes-, malas prácticas administrativas que se traducen en una alta rotación, inseguridad, desmotivación, pocos espacios de carrera profesional o participación, etc. Liderazgos del tipo: “yo soy el que piensa y vos solo te limitás a ejecutar”.

Empezá a construir tu futuro 

De mi experiencia de casi nueve años en el tema de empleablidad, puedo atreverme a desmentir un par de ideas que andan por ahí viralizadas de forma muy fuerte, en especial en Linkedin: ni hay una oleada de renuncias, ni el teletrabajo llegó para quedarse.

Algo que si tenemos muy claro los profesionales hoy en día es que queremos construir nuestro futuro y aportar en la construcción del futuro de nuestras organizaciones –donde nos dejan hacerlo- y de nuestras sociedades. Todos somos valiosos y tenemos algo que aportar.

No se volvió a hablar mucho de esto pero aún tenemos el problema de la automatización, la pérdida de puestos de trabajo por ella y la creación de nuevos puestos de trabajo que requerirán aprender a desaprender y a aprender de nuevo.

Ese es el principal motivo por el que no deberíamos estar persiguiendo unicornios rosados ni haciendo caso de reportajes o ideales en RRSS de oleadas de renuncias y mandar todo a la porra solo porque nuestras empresas no nos dan teletrabajo.

¿Ya sabés qué harías el día siguiente de un eventual despido? ¿Está actualizado tu CV? ¿Tus contactos y redes de networking saben en dónde estás? ¿Ya aprendiste otro idioma? ¿Ya sabés para dónde apuntan las tendencias en tu profesión u oficio?

Es sorprendente que muchas de personas con las que he conversado sobre estos temas contestan de forma negativa a varias de esas preguntas. Pretendemos cambiar el mundo laboral y nosotros mismos ni siquiera hemos aprendido una palabra nueva en inglés en la última década.    

Las empresas también tienen muchos deberes pendientes, pero como comenté al principio, el baño de realidad que debemos darnos es para nosotros. Antes de exigir condiciones también tenemos que aprender a dar soluciones, y eso pasa no solo por una mejora en un proceso contable sino también en ofrecernos como solución ante las demandas laborales que hay hoy y las que vendrán.

Tocará trabajar en nosotros pero, al final de cuentas, será más satisfactorio y útil que salir a perseguir utopías ajenas.

Fabrizzio Ponce

Facilitador de equipos de alto rendimiento, formado profesionalmente como Administrador de Negocios, RRHH, Coaching, Liderazgo y Motivación.

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