Ponte en el lugar del entrevistador en la carta de presentación7 minutos de lectura

Creo que a lo largo de mi experiencia como orientadora laboral he visto en muchos momentos a personas perdidas ante la búsqueda de empleo, pero uno de los puntos en los que más perdidas andan siempre es en cómo presentarse.

A lo largo de mi experiencia como orientadora laboral he visto en muchos momentos a personas perdidas ante la búsqueda de empleo.

 

Hoy me estreno en Interconexiona con un artículo que hace tiempo tenía ganas de escribiros.

Esa presentación incluye todos los formatos habidos y por haber. Desde el Elevator Pitch del que ha he hablado en este artículo, pasando por el discurso telefónico cuando nos llama una empresa (que deberíamos tener preparado) y por la parte escrita, que incluye preparar una buena carta de presentación y/o un buen escrito que no desmerezca ese currículum tan fantástico que le acompaña en un correo electrónico.

Y seguramente, el primer pensamiento que pasa por vuestra cabeza es “¿Y para qué?”.

Se ha dicho una y mil veces, pero ¿verdad que cuando veis a un entrevistador no os acercáis sacáis el currículum y sin mediar palabra se lo dais?, y, entonces, ¿porqué pensáis en hacer eso mismo con vuestro currículum si es por escrito?

Veréis, hoy quiero que os pongáis en el lugar del entrevistador, que os sintáis como se sentiría él, para que podáis entender lo que os piden. Y para ello, vamos con la parte más práctica. Os voy a presentar a Mario. Él va a ser el reclutador protagonista de esta historia, el que va a dejar que “escuchemos” sus pensamientos para que seamos capaces de entender el cómo y el porqué. Entender porqué no me llaman, porqué me descartan y daros más motivos para hacer mejor las cosas. Espero que con él os entren ganas de mejorar en muchos sentidos porque a partir de ahora sus reflexiones van a ayudarte con tus reflexiones.

Y vamos a empezar con el planteamiento de la carta de presentación:

  1. En primer lugar: “Saluda y preséntate”. ¿No lo harías en persona? Imagina que empiezas la carta de esta manera (y no te extrañes, que aunque te parezca ir muy a saco, es muy habitual):

“Les hago llegar mi CV para que lo valoren en su proceso de selección. Atentamente”

Mario: “Cada día recibo miles de mensajes como el tuyo con currículums ¿porqué debo leer tu currículum si ni siquiera te has presentado ni me has saludado y no me das ninguna pista de lo que me voy a encontrar en el interior? Aunque éste al menos se ha molestado en escribir una línea…otros te envían el CV adjunto y no se molestan en escribir ni eso”

  1. No tutees a alguien a quien no conoces: “Buenos días, Te envío mi carta de autocandidatura para que valores mi currículum y estoy a tu disposición para cualquier aclaración”

Mario: “¿No nos conocemos verdad? Pues me has puesto deberes (que valore tu currículum), no te has molestado en buscar mi nombre ni en ninguna formalidad, me parece poco serio todo lo que pueda venir adjunto a estas dos líneas…”

  1. No envíes una carta “genérica”.¿Te diriges generalmente a todo el mundo por igual? ¿Todas las empresas a las que te diriges buscan el mismo tipo de perfil? ¿Todas tienen los mismos valores? Y entonces ¿por qué te empeñas en enviar la misma carta, sin retocar nada, una y otra vez?

Hace un tiempo adjunté a uno de mis artículos el escrito de la empresa Riot Cinema Collective en respuesta a una de las tantas cartas de autocandidatura genérica que llegaban a su empresa que podéis leer aquí. Cierto que es una respuesta con muy “mala pata” y que tal vez podría haber aprovechado para escribir un post y ayudar a más personas a no cometer este error, pero el resultado fue el que fue, en respuesta a su carta, el revuelo de los clientes de la empresa fue tal que la empresa desapareció poco después.

A lo largo de mi experiencia como orientadora laboral he visto en muchos momentos a personas perdidas ante la búsqueda de empleo.

 

Seguramente os ofendería recibir un mensaje como este, pero vamos a ver qué diría Mario de esta carta genérica ¿Os parece?

“Estimado Sr./Sra.

Adjunto le remito mi Currículum Vitae para su consideración, y le manifiesto mi interés en participar en los procesos de selección que requieran de una profesional de mis características.

Estoy muy interesado en trabajar con ustedes. Con mi formación y especialización académica confío en reunir los requisitos específicos para el desempeño de una función en el mismo.

Si lo consideran oportuno, tendría mucho gusto en proporcionarle más detalles sobre mi CV durante una entrevista con usted. Podrá contactar conmigo en el XXXX”

Mario: “Empezamos mal la carta de presentación. Estimado Sr./Sra. es muy genérico, de hecho demuestra que la persona no sabe a quién puede encontrarse en el departamento de Recursos Humanos y que por tanto no ha indagado mucho sobre la empresa. Hoy en día, todos los reclutadores estamos en las redes sociales, así que con poco que hubiera hecho por encontrar en la red a mi empresa podría saber mi nombre y apellidos. A veces un poco de picardía llamando y preguntando por el departamento y a nombre de quien puedes enviar el CV. Hay empresas que no tienen inconveniente en decirte a quién puedes dirigirte.

Primer párrafo general que no dice nada y desaprovecha totalmente unas líneas fundamentales. Ya sé que el CV va adjunto, lo veo en el mail o con la carta, no es necesario recordármelo y ya supongo que si lo envía es porque le interesará trabajar en mi empresa, pero al fin y al cabo, ya que escribes esa frase ¡pon que tipo de profesional eres y no me hagas abrir el currículum! Se supone que esta carta introductoria ha de darme ganas de leer lo que va dentro ¿no? Pero en este caso como tampoco me queda claro de qué podría trabajar para mí…

¿Qué espero de ese primer párrafo? Que me digas cómo has conocido mi empresa y qué te interesa de ella, porqué contactas conmigo. Fácil, claro y sin complicaciones.

Segundo párrafo que tampoco me dice nada de ti. Ni en qué estás especializado, ni qué requisitos son los que cumples, ni qué tipo de trabajo te interesa en mi empresa. Ese segundo párrafo es el que deberías haber aprovechado para ligar lo que tú sabes hacer con el puesto de trabajo que te interesa dentro de mi empresa. Es decir, dime, en referencia al puesto de trabajo que te interesa (y que deberías haberme comentado en el primer párrafo), en qué eres bueno en ese ámbito, destácame tu experiencia, tus competencias asociadas y dime porqué tú y no otro de los candidatos que tengo en la mesa. ¡Haz que tenga ganas de pasar de página y quiera leer tu currículum!

Lo considere o no oportuno, yo no usaría esa expresión porque suenas inseguro de ti mismo, quizás es mejor que te prestes a ampliarme la información de tu currículum de una forma que me suene convincente.”

Una carta de presentación da para escribir miles de anécdotas pero es importante tener claro qué es lo que quiere el entrevistador para poder escribir una en condiciones.

Ni que decir tiene que has de escoger el papel adecuado, que no ha de estar arrugada ni sucia, pero creo que eso es algo evidente, aunque, nunca está de más recordarlo.

Importante también que si hacemos un currículum con su carta tradicional en papel, recordemos adjuntar la carta sin graparla al currículum para que el entrevistador pueda leer nuestra carta mientras da un vistazo al currículum. Sin embargo, si nuestra carta es un texto adjunto en un email, es importante que recordemos que no hay que adjuntar el texto como un documento aparte igual que el currículum, sino que hay que poner el texto como parte del cuerpo del email para que el entrevistador lo lea al abrirlo. También es importante tener en cuenta el asunto del correo electrónico que enviamos a la empresa con nuestro CV y carta de presentación. ¿Qué le pones tú en el asunto?

¿Te han surgido preguntas después de leer este post? Pues no dudes en dejar tus comentarios, opiniones y preguntas. Estaré encantada de poder responderte y compartir conocimientos y reflexiones.

 

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Licenciada en Psicología, Grado de Educación Social y Máster en Educación y TIC (E-learning) con experiencia de 4 años en selección de personal y 14 en orientación laboral. Me gusta aprender a encontrar la motivación en las cosas que nos rodean y motivar a los demás a encontrar empleo. No es una utopía, quien quiere trabajar encuentra la forma. Desde 2012, además de mi trabajo habitual como orientadora laboral, soy productora y locutora del programa de radio Interconexiona dedicado a la orientación laboral y a la búsqueda de empleo.Con él he aprendido mucho sobre comunicación, gestión de redes sociales y sus perfiles en Twitter, Facebook, Ivoox, Youtube... Me gusta innovar, ser creativa, buscar soluciones y me apasionan la informática e Internet.

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